32 jóvenes del Magdalena cierran sus estudios con Becas del Cambio

La Gobernación del Magdalena graduó a 32 estudiantes del programa Becas del Cambio, iniciativa que ha beneficiado a más de nueve mil jóvenes del departamento. Los nuevos tecnólogos provienen de 12 municipios y se especializaron en áreas como agricultura, comercio, construcción y salud, sectores estratégicos para la economía regional.
En las aulas de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia en Santa Marta se escribió una nueva página de historias de superación. La Gobernación del Magdalena celebró la graduación de 32 jóvenes que completaron sus estudios a través del programa Becas del Cambio, una apuesta que ha marcado continuidad en las últimas administraciones departamentales. Lo que comenzó bajo los gobiernos de Carlos Caicedo y Rafael Martínez se ha mantenido firme con la actual mandataria Margarita Guerra, quien reafirma su compromiso con la educación superior de quienes menos tienen.
Los graduandos llegan desde los rincones del Magdalena. Sus nombres están vinculados a pueblos como Algarrobo, Aracataca, Ariguaní, Ciénaga, Concordia, El Piñón, El Retén, Fundación, Pivijay, Sabanas de San Ángel, Santa Bárbara de Pinto y la capital del departamento. Ahora portan títulos como tecnólogos en disciplinas que responden directamente a lo que necesita la región: Gestión Agropecuaria, Gestión Comercial y de Negocios, Gestión de Empresas Asociativas, Gestión de Obras Civiles, Gestión Industrial, Producción Agrícola, Producción Animal, Regencia de Farmacia y Saneamiento Ambiental.
Durante la ceremonia, la gobernadora Guerra subrayó el alcance que ha tenido esta iniciativa. "Seguimos cumpliendo los sueños de los jóvenes más vulnerables del departamento", expresó la mandataria. Y los números respaldan sus palabras: más de nueve mil jóvenes magdalenenses han pasado por Becas del Cambio, transformando sus oportunidades de vida y abriendo caminos hacia un futuro más digno.
Lo que distingue este programa es su conexión real con el territorio. No se trata solo de becas otorgadas al azar, sino de una estrategia pensada en las necesidades concretas del Magdalena. La agricultura, el comercio, la construcción y la salud son sectores que respiran en esta región, y los nuevos tecnólogos están preparados para trabajar precisamente donde sus comunidades los necesitan. Así, la educación se convierte en una herramienta que no solo transforma vidas individuales, sino que apunta a fortalecer la economía departamental desde adentro.
Fuente original: La Guajira Noticias

