2026 arranca con el trimestre más sangriento en masacres de los últimos diez años

Colombia vive un escalofriante comienzo de año: entre enero y marzo se registraron 35 masacres que dejaron 133 muertos, la cifra más alta para un primer trimestre en una década. Los hechos se concentraron en 17 departamentos donde grupos armados ilegales disputan el control territorial. Los datos del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz revelan que aunque 2024 y 2025 mostraban una leve reducción, 2026 vuelve a encender las alarmas de una violencia que no cede pese a los cambios de gobierno.
La violencia vuelve a recrudecer en Colombia. El primer trimestre de 2026 se posiciona como el más crudo de los últimos diez años en materia de masacres, según el registro del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). En apenas tres meses se documentaron 35 masacres que arrebataron la vida a 133 personas, un número que supera cualquier inicio de año registrado en la década anterior. Los hechos se dispersaron por 34 municipios ubicados en 17 departamentos distintos, territorios donde los grupos armados ilegales continúan librado sus disputas por el control.
El comportamiento fue particularmente brutal en enero y marzo, meses que concentraron 13 masacres cada uno, mientras febrero respiró un poco más con 9 casos. Para dimensionar la gravedad, basta comparar: en el primer trimestre de 2025 hubo 16 masacres; en 2024 fueron 18; en 2023 sumaron 27; y en 2022, ese año de transición entre los gobiernos Duque y Petro, llegaron a 31. Ni siquiera en 2020 y 2021, años reconocidos por su complejidad, el inicio de año había alcanzado estas proporciones.
Los números de Indepaz cuentan una historia de violencia sin tregua. Entre 2016 y marzo de 2026, el país registró 729 masacres y 2.657 víctimas, un balance que no ha cedido ni ante cambios presidenciales ni ante la implementación del acuerdo de paz. El quiebre más evidente sucedió a partir de 2020. Ese año se contabilizaron 91 masacres; en 2021 subieron a 96, el pico más alto del periodo presidencial de Duque; en 2022 y 2023 se estabilizaron en 94 casos; y en 2024 y 2025 experimentaron una leve baja hacia 76 y 78 respectivamente. Antes de ese salto, los números eran más contenidos: 42 masacres en 2016, 33 en 2017, 39 en 2018 y 51 en 2019.
Lo más inquietante es que el gobierno actual de Gustavo Petro ha mantenido registros similares a los del gobierno anterior. En 2023 fueron 94 casos, en 2024 bajaron a 76, en 2025 subieron levemente a 78, y ahora 2026 amenaza con ser aún peor si mantiene este ritmo de 35 masacres en un trimestre.
Detrás de estas cifras está el sufrimiento concreto de personas de carne y hueso. Del total de víctimas documentadas en la última década, 1.675 fueron hombres, 285 mujeres y al menos 133 menores de edad. Hay además 694 personas cuya identidad nunca fue establecida, historias perdidas en registros incompletos. Las masacres han alcanzado 31 departamentos y casi 294 municipios, lo que evidencia cómo la violencia no se concentra en puntos específicos sino que se expande como mancha de aceite por el territorio nacional.
Si bien es cierto que los números de 2024 y 2025 sugirieron un respiro frente a los picos aterradores de 2020 y 2021, el comienzo de 2026 vuelve a encender todas las luces de alerta. La pregunta que inquieta a quienes monitorean esta realidad es si estamos presenciando un repunte sostenido o solo un pico puntual. Los próximos meses lo dirán, pero por ahora los datos son contundentes: la violencia de grupo en Colombia no solo persiste, sino que muestra signos de agravamiento.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
