104 mujeres con voz pública exigen debate presidencial con garantías democráticas
Un colectivo de periodistas, escritoras y académicas le pide a los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella que lleguen a un acuerdo para debatir antes de la segunda vuelta. El comunicado, firmado por figuras como María Jimena Duzán y Jineth Bedoya, insiste en que el encuentro incluya temas de libertad de prensa, derechos de mujeres y población LGBTIQ+. A pesar de que varios medios han ofrecido sus espacios, el debate aún no se concreta faltando dos semanas para la votación definitiva.
Con el pulso de la campaña presidencial acelerándose, un grupo de 104 mujeres con presencia pública decidió alzar la voz. Periodistas, escritoras y académicas firmaron un comunicado directo a los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella solicitándoles que lleguen a un acuerdo para realizar un debate en la recta final hacia la segunda vuelta. No es un ruego cualquiera: es un llamado que responde a la ausencia de confrontación directa entre los aspirantes en esta etapa crucial.
Lo curioso es que los espacios están ahí. Medios como Cuestión Pública, El Espectador y la propia periodista María Jimena Duzán han abierto sus puertas para que el encuentro suceda. Pero hasta ahora, nada. El debate sigue siendo un fantasma en la campaña, mientras el reloj corre hacia la votación final.
Las firmantes no solo piden el debate por pedirlo. El comunicado plantea exigencias claras: quieren que en el encuentro se debatan al menos dos ejes que consideran fundamentales para cualquier democracia. El primero es la libertad de prensa como columna vertebral del sistema democrático. El segundo toca temas que han marcado la agenda del país: derechos civiles de mujeres y población LGBTIQ+, incluyendo posiciones claras sobre aborto, matrimonio igualitario y adopción homoparental. Voces como la de Camila Zuluaga y Carol Ann Figueroa están entre los nombres que respaldan este llamado.
La historia de por qué no hemos visto a estos candidatos frente a frente es más compleja. Antes de la primera vuelta, Cepeda se negó a participar en debates, argumentando que quería evitar "la cultura del espectáculo" en la política y los ataques personales. De la Espriella sí participó en algunos encuentros, aunque se ausentó de los principales. Después, cuando Cepeda avanzó a segunda vuelta, el panorama cambió: él comenzó a insistir en la necesidad del debate. De la Espriella respondió condicionando su participación a que Cepeda reconociera los resultados de la primera vuelta, algo que finalmente sucedió, pese a las declaraciones iniciales del candidato de izquierda sobre posibles irregularidades.
A estas alturas, con apenas dos semanas separando a los colombianos de las urnas, los candidatos siguen intercambiando golpes públicos en lugar de ideas. Las propuestas de medios y organizaciones de la sociedad civil se quedan en buenos deseos, mientras el diálogo directo que la ciudadanía esperaría en un momento tan importante no termina de materializarse. El comunicado de estas 104 mujeres es, en el fondo, un recordatorio: en democracia, el debate de ideas no es un lujo, es una necesidad.
Fuente original: KienyKe - Portada

